Por aquí no pasó Dios II

 

Colocación de una escultura de cantera que representa a Tonantzin-Chicomecóatl (en náhuatl: nuestra madre venerada de la agricultura, las cosechas y de la fecundidad) en un nicho católico abandonado, que se ubica en la frontera de los municipios de Nezahualcóyotl y Chimalhuacán, Estado de México.

Dicha acción, además de reflexionar sobre el abandono, simboliza el sincretismo que existe en la región debido a un considerable número de personas que practican la religión católica y lo mezclan con un gran aprecio hacia las culturas prehispánicas del país. Las fotografías forman parte de una bitácora que muestra el proceso de creación de la figura realizada por Skrap (escultor de Chimalhuacán), su traslado e incrustación así como la reacción de la comunidad ante el monolito, considerando la no reacción como parte del resultado.

Proyecto desarrollado dentro del SPF 2016 del Centro de la Imagen bajo la tutoría de Verónica Gerber.